Pipeta volumétrica


Las pipetas volumétricas son piezas de laboratorio o dispositivos que se usan para medir volúmenes de líquidos con una gran exactitud. Tal y como su nombre lo indica, este instrumento está constituido por un tubo de vidrio (en ocasiones también puede ser de plástico) muy delgado con aberturas en ambos extremos.

Regularmente se usa en conjunto con una pera de goma, la cual funciona como un mecanismo ya sea de succión o de dispersión de una sustancia. En la actualidad, se pueden pipetas volumétricas de distintas capacidades.

El sitio donde habitualmente se encuentran instrumentos de esta clase, son los laboratorios que realizan estudios de biología o de química, ya que precisamente dentro de ambas ciencias, se requieren realizar experimentos y pruebas que conllevan el uso de sustancias.

Por esa razón, es de suma importancia saber la manera correcta de utilizar e interactuar con una pipeta volumétrica, ya que de no hacerlo de esa forma, el instrumento se deteriorará y la calidad de los resultados que arroje, podrían ser puestos en duda.

El primer paso que debemos llevar a cabo es el de cerciorarnos si la pipeta con la que vamos a trabajar, ha sido esterilizada debidamente. Otra cuestión importante evaluar es vigilar el grado máximo de temperatura que puede soportar este instrumento, pues no queremos ni debemos correr el riesgo de que la pipeta volumétrica vaya a explotar, debido a nuestra falta de precaución.

De igual forma, en el momento en que se desee utilizar todo el equipo del laboratorio, se deben guardar cada uno de los implementos en el sitio donde corresponda. Es decir en un lugar fresco y seco, alejado de cualquier fuente de contaminación.

Con todo lo que has leído hasta ese momento, seguramente estarás pensando algo como esto: “Debe ser muy difícil utilizar una pipeta volumétrica“. Por supuesto que no, de hecho es una de las cosas más sencillas que se realizan en un laboratorio.

Para todos aquellos que hayan tenido (o vayan a tener) su primer contacto con una pipeta volumétrica están dirigidos los siguientes tips:

- Pídele a tu maestro empezar a trabajar con una pipeta de tamaño pequeño. Está comprobado que cuando comenzamos a manejar algo que podemos controlar fácilmente, posteriormente tenemos la capacidad de hacerlo con algo de mucho mayor volumen, pero sin sentirnos asustados ni abrumados por su tamaño, ya que hemos pasado por un proceso gradual de adiestramiento.

- Olvida la idea de querer medir/mezclar ácidos y bases en tus primeras prácticas. Todo llega a su tiempo. Lo mejor es empezar haciendo pruebas que involucren líquidos inofensivos como es el caso del agua destilada.

- Revisa que la pipeta volumétrica que tengas en tus manos no presente cuarteaduras o daños en su interior. Lo malo es que muchas veces esas pequeñas imperfecciones son pasadas por alto, ignorando el hecho de que si existen grietas en el instrumento, se puede derramar el líquido sin que nos demos cuenta.

- Finalmente, sólo nos resta comentarte que uno de los accidentes más comunes que ocurren cuando se están manipulando pipetas de este tipo es que dichos instrumentos se truenan al colocarles el bulbo de goma.

Esto pasa porque la perilla no ha sido presionada antes de ser introducida en el extremo superior de la pipeta volumétrica. Recuerda que al hacer esto, lo que estas consiguiendo es que se forme un sello absolutamente hermético con el cual paralelamente garantizas que tu experimento sea realizado de manera perfecta.

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