Pipeta serológica

Antes de iniciar con el artículo de hoy, nos gustaría aclarar que las pipetas serológicas, no solamente se usan en los laboratorios. Sino que también son utilizadas tanto en la industria alimenticia como en la producción de cosméticos. Su función básica de este instrumento es la de llevar pequeñas cantidades de líquido de un lugar a otro.

Por lo general, están elaboradas de material plástico. Cabe mencionar que el cuerpo de la pipeta aunque es muy angosto, tiene el espacio suficiente para contener las marcas de graduación necesarias para realizar mediciones exactas. La unidad de medida por excelencia en este tipo de implementos son los milímetros.

Para garantizar una extracción de líquido correcta, se debe usar una bomba de succión manual, pues a veces las sustancias pueden resultar peligrosas para el operario si éste no toma las debidas precauciones. Las personas que utilizan las pipetas serológicas, no tiene ningún problema al seleccionar el tamaño que requieren, ya que dicha característica se haya grabada en el instrumento.

Una cuestión de la que no hemos hablado, es que esta clase de pipetas, son desechables y se pueden adquirir ya sea de manera individual o en paquetes que rondan fácilmente las 40 unidades.

También vale la pena destacar el hecho de que las pipetas serológicas, pueden soportar una temperatura que puede ir desde los 20 °C hasta los 25 °C. Por otro lado, cuando se introduce el líquido en este dispositivo, se forma lo que comúnmente se conoce como “menisco”, es decir, una forma cóncava que se debe alinear perfectamente con la medida deseada.

Hablando de esto, conviene decir que el proceso de medición se puede llevar a cabo de dos distintas maneras. La primera de ellas es llenando la herramienta hasta el nivel deseado. Mientras que la otra consiste en llenarla toda y drenar el exceso hasta alcanzar el volumen que se necesita.

Regresando al asunto de las bombas de succión, casi se nos olvida mencionar que hay de diferentes tipos y diseños. Algunas tienen la peculiaridad de contar con un botón semiautomático para facilitar la expulsión de la sustancia. Otras, poseen un filtro desechable, el cual por obvias razones se debe reemplazar periódicamente.

De acuerdo a la tarea que le asignemos a la pipeta serológica, deberá ser la composición de la misma. Por ejemplo, hay algunas que están hechas de una sola pieza plástica. La ventaja de estas frente algunas elaboradas en vidrio es que al ser confeccionadas en base a un molde, se evita que exista cualquier tipo de rebaba.

Finalmente, algunas pipetas pueden llegar a contar con un pequeño tapón de algodón, cuyo objetivo principal es el de impedir que el instrumento se llene de forma exagerada.

Del mismo modo, hay ocasiones en que en un mismo paquete de pipetas serológicas se incluyen tapones de algodón de distintos colores. Esto se realiza con el objetivo de que facilitarle a los operarios la tarea de determinar a cuál volumen específico pertenece cada uno.

Esta clase de herramientas las podemos encontrar tanto en laboratorios como en aulas de escuela donde se impartan talleres de biología y química. Por supuesto, tampoco podemos dejar de lado su inclusión en clínicas y hospitales.

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