Pipeta Pasteur

Estos instrumentos del laboratorio la mayoría de las veces se encuentran fabricados en dos materiales principalmente. El primero es el vidrio, ya que es un material totalmente estéril y sirve para qué las muestras que se vayan a revisar no se contaminen con ninguna bacteria extraña.

Por su parte, el segundo material del que están hechas las pipetas Pasteur es el plástico, debido a su resistencia y bajo costo de producción. Éste es utilizado en pruebas y transferencias de líquido simples. De hecho, a estos implementos se les llama con regularidad “goteros”, dado a su forma tan peculiar.

Como ya mencionamos en párrafos anteriores, la pipeta Pasteur es un elemento indispensable del material de laboratorio. Cabe mencionar que su cuerpo está compuesto de dos piezas fundamentales; el cuerpo es un finísimo tubo de cristal y la tapa o dosificador de goma.

A diferencia de las pipetas graduadas, éstas no cuentan con ninguna escala por lo que no son recomendables para cuando se necesitan hacer mediciones muy precisas. Sin embargo, son extremadamente útiles si lo que se desea es cambiar porciones equivalentes a 1 ml aproximadamente de un receptáculo a otro.

Por otro lado, en disciplinas tan complejas como la microbiología, estos instrumentos son muy apreciados. Pues gracias a ellos es posible incluso “almacenar” partículas provenientes de procesos tan complicados como las destilaciones de algunas sustancias enzimáticas.

Cuestión aparte merece el hecho de que este implemento haya sido bautizado con el apellido de uno de los más importantes científicos del siglo XIX, Luis Pasteur quien dedicó muchísimos años de su vida a perfeccionar la técnica que se conoce actualmente con el nombre de pasteurización.

¿Sabes en qué consiste?

Fue precisamente en el año de 1864 cuando este investigador se dio cuenta de que ciertos líquidos (por ejemplo, la leche) al ser calentados por un periodo de tiempo prolongado, pero sin que alcancen su punto de ebullición, las bacterias contenidas en dicha sustancia mueren lo que a su vez prolonga la vida del alimento.

Hoy en día cuando vamos a cualquier tienda, vemos que los envases de jugos, yogures, y demás alimentos susceptibles a ser contaminados por microbios traen la leyenda “Producto pasteurizado”. Y es que a las empresas alimenticias, les preocupa más que nunca cuidar la salud de sus clientes.

Existen dos maneras clásicas de realizar este procedimiento dentro de un laboratorio. Primeramente, la sustancia que participe en el ejercicio debe ser calentada por un período no menor a 30 minutos a una temperatura aproximada entre 60 y 63 °C.

Claro que hay un método más rápido, en este proceso el líquido se calienta por 15 minutos a una temperatura de 70 °C. Lo mejor de todo es que esta técnica es ideal para la producción en cadena, así se ahorra mucho tiempo y esfuerzo pues la misma fase de esterilización se hace de forma continua.

Ahora, regresando al tema de las pipetas Pasteur, la manera apropiada de usarlas es oprimiendo el émbolo de plástico, con el fin de que se haga una especie de vacío que permita tránsito del líquido del recipiente hasta el tubo de la pipeta.

Posteriormente, se debe soltar poco a poco la perilla para que la sustancia permanezca en el tubo hasta llegar a su destino. Finalmente, el operario debe oprimir el émbolo otra vez para dejar salir el líquido.

Trabajar con pipetas puede llegar a ser algo verdaderamente emocionante.

Pipeta volumétrica


Las pipetas volumétricas son piezas de laboratorio o dispositivos que se usan para medir volúmenes de líquidos con una gran exactitud. Tal y como su nombre lo indica, este instrumento está constituido por un tubo de vidrio (en ocasiones también puede ser de plástico) muy delgado con aberturas en ambos extremos.

Regularmente se usa en conjunto con una pera de goma, la cual funciona como un mecanismo ya sea de succión o de dispersión de una sustancia. En la actualidad, se pueden pipetas volumétricas de distintas capacidades.

El sitio donde habitualmente se encuentran instrumentos de esta clase, son los laboratorios que realizan estudios de biología o de química, ya que precisamente dentro de ambas ciencias, se requieren realizar experimentos y pruebas que conllevan el uso de sustancias.

Por esa razón, es de suma importancia saber la manera correcta de utilizar e interactuar con una pipeta volumétrica, ya que de no hacerlo de esa forma, el instrumento se deteriorará y la calidad de los resultados que arroje, podrían ser puestos en duda.

El primer paso que debemos llevar a cabo es el de cerciorarnos si la pipeta con la que vamos a trabajar, ha sido esterilizada debidamente. Otra cuestión importante evaluar es vigilar el grado máximo de temperatura que puede soportar este instrumento, pues no queremos ni debemos correr el riesgo de que la pipeta volumétrica vaya a explotar, debido a nuestra falta de precaución.

De igual forma, en el momento en que se desee utilizar todo el equipo del laboratorio, se deben guardar cada uno de los implementos en el sitio donde corresponda. Es decir en un lugar fresco y seco, alejado de cualquier fuente de contaminación.

Con todo lo que has leído hasta ese momento, seguramente estarás pensando algo como esto: “Debe ser muy difícil utilizar una pipeta volumétrica“. Por supuesto que no, de hecho es una de las cosas más sencillas que se realizan en un laboratorio.

Para todos aquellos que hayan tenido (o vayan a tener) su primer contacto con una pipeta volumétrica están dirigidos los siguientes tips:

- Pídele a tu maestro empezar a trabajar con una pipeta de tamaño pequeño. Está comprobado que cuando comenzamos a manejar algo que podemos controlar fácilmente, posteriormente tenemos la capacidad de hacerlo con algo de mucho mayor volumen, pero sin sentirnos asustados ni abrumados por su tamaño, ya que hemos pasado por un proceso gradual de adiestramiento.

- Olvida la idea de querer medir/mezclar ácidos y bases en tus primeras prácticas. Todo llega a su tiempo. Lo mejor es empezar haciendo pruebas que involucren líquidos inofensivos como es el caso del agua destilada.

- Revisa que la pipeta volumétrica que tengas en tus manos no presente cuarteaduras o daños en su interior. Lo malo es que muchas veces esas pequeñas imperfecciones son pasadas por alto, ignorando el hecho de que si existen grietas en el instrumento, se puede derramar el líquido sin que nos demos cuenta.

- Finalmente, sólo nos resta comentarte que uno de los accidentes más comunes que ocurren cuando se están manipulando pipetas de este tipo es que dichos instrumentos se truenan al colocarles el bulbo de goma.

Esto pasa porque la perilla no ha sido presionada antes de ser introducida en el extremo superior de la pipeta volumétrica. Recuerda que al hacer esto, lo que estas consiguiendo es que se forme un sello absolutamente hermético con el cual paralelamente garantizas que tu experimento sea realizado de manera perfecta.

Pipeta graduada


Generalmente el primer contacto que una persona tiene con una pipeta graduada es cuando ingresa a la escuela secundaria, debido a que allí este instrumento se usa para trasladar una sustancia de una ubicación a otra.

Existen varios tipos de pipetas, los cuales han sido creados de acuerdo con la capacidad de volumen que pueden medir. Sin embargo, el día de hoy solamente hablaremos de las pipetas graduadas. La función básica de éstas consiste en ofrecerle al usuario la posibilidad de saber, qué cantidad de líquido es la que va a ser removida de un recipiente.

A esta herramienta del laboratorio también se le conoce como pipeta Mohr, dado que se dice que precisamente un laboratorista llamado Carlos Mohr fue quien creó este instrumento de medición, mientras realizaba una serie de pruebas en su farmacia, allá por el siglo XIX. La razón era muy obvia, necesitaba un utensilio que le dijera la cantidad exacta de líquido que movía de un receptáculo a otro.

Si buscamos en el diccionario la palabra gradual, seguramente encontraremos una definición similar a esta: “Es todo aquello que va de grado en grado“. En efecto, la pipeta graduada tiene en el tubo una serie de líneas, las cuales se encuentran espaciadas a una misma distancia. El espacio entre éstas, dependerá directamente del tamaño de la pipeta.

Por otra parte, mucha gente está de acuerdo en afirmar que las pipetas Mohr, poseen un mayor grado de precisión con respecto a las pipetas Pasteur, aunque ciertamente no se llegan a comparar con lo exacto que pueden llegar a ser las pipetas volumétricas.

¿Cómo se debe usar una pipeta graduada?

- Antes de tomar la pipeta en tus manos, te recomendamos que prepares con antelación el recipiente con la sustancia que vas a medir y lo pongas encima de tu mesa de trabajo. Lo mejor para estos casos es utilizar un vaso de precipitados, ya que gracias a su boca ancha, nos facilita la succión del líquido.

- Sostén la pipeta con la mano que usas regularmente (por ejemplo, si eres zurdo, agárrala con la izquierda). Después, coloca una perilla de goma en el extremo superior del instrumento y ajústala adecuadamente hasta que se forme un vacío.

- Sitúa la parte inferior de la pipeta (punta) hasta que haga contacto con la sustancia. Posteriormente, suelta la perilla y permite que el líquido vaya ascendiendo. Continúa llenándola hasta que llegue a un nivel aproximado de 2 cm por encima de la última marca que hay en el tubo. Quita lo más rápido que puedas la perilla de su lugar y coloca tu dedo índice sobre el orificio. Esto únicamente con el objetivo de evitar que el líquido ya contenido, sea drenado nuevamente al exterior.

- Eleva la pipeta graduada lejos del recipiente, aunque sin quitar tu dedo del orificio superior. Notarás como el líquido ha creado una forma muy parecida a la letra U, a esto se le conoce con el nombre de menisco.

- Retira el dedo y permite que el líquido descienda hasta el nivel marcado con el número cero

- Coloca la pipeta en el recipiente de transferencia y deja que el líquido fluya libremente.

- Lava y guarda el instrumental ocupado, en el sitio correcto.

Pipeta serológica

Antes de iniciar con el artículo de hoy, nos gustaría aclarar que las pipetas serológicas, no solamente se usan en los laboratorios. Sino que también son utilizadas tanto en la industria alimenticia como en la producción de cosméticos. Su función básica de este instrumento es la de llevar pequeñas cantidades de líquido de un lugar a otro.

Por lo general, están elaboradas de material plástico. Cabe mencionar que el cuerpo de la pipeta aunque es muy angosto, tiene el espacio suficiente para contener las marcas de graduación necesarias para realizar mediciones exactas. La unidad de medida por excelencia en este tipo de implementos son los milímetros.

Para garantizar una extracción de líquido correcta, se debe usar una bomba de succión manual, pues a veces las sustancias pueden resultar peligrosas para el operario si éste no toma las debidas precauciones. Las personas que utilizan las pipetas serológicas, no tiene ningún problema al seleccionar el tamaño que requieren, ya que dicha característica se haya grabada en el instrumento.

Una cuestión de la que no hemos hablado, es que esta clase de pipetas, son desechables y se pueden adquirir ya sea de manera individual o en paquetes que rondan fácilmente las 40 unidades.

También vale la pena destacar el hecho de que las pipetas serológicas, pueden soportar una temperatura que puede ir desde los 20 °C hasta los 25 °C. Por otro lado, cuando se introduce el líquido en este dispositivo, se forma lo que comúnmente se conoce como “menisco”, es decir, una forma cóncava que se debe alinear perfectamente con la medida deseada.

Hablando de esto, conviene decir que el proceso de medición se puede llevar a cabo de dos distintas maneras. La primera de ellas es llenando la herramienta hasta el nivel deseado. Mientras que la otra consiste en llenarla toda y drenar el exceso hasta alcanzar el volumen que se necesita.

Regresando al asunto de las bombas de succión, casi se nos olvida mencionar que hay de diferentes tipos y diseños. Algunas tienen la peculiaridad de contar con un botón semiautomático para facilitar la expulsión de la sustancia. Otras, poseen un filtro desechable, el cual por obvias razones se debe reemplazar periódicamente.

De acuerdo a la tarea que le asignemos a la pipeta serológica, deberá ser la composición de la misma. Por ejemplo, hay algunas que están hechas de una sola pieza plástica. La ventaja de estas frente algunas elaboradas en vidrio es que al ser confeccionadas en base a un molde, se evita que exista cualquier tipo de rebaba.

Finalmente, algunas pipetas pueden llegar a contar con un pequeño tapón de algodón, cuyo objetivo principal es el de impedir que el instrumento se llene de forma exagerada.

Del mismo modo, hay ocasiones en que en un mismo paquete de pipetas serológicas se incluyen tapones de algodón de distintos colores. Esto se realiza con el objetivo de que facilitarle a los operarios la tarea de determinar a cuál volumen específico pertenece cada uno.

Esta clase de herramientas las podemos encontrar tanto en laboratorios como en aulas de escuela donde se impartan talleres de biología y química. Por supuesto, tampoco podemos dejar de lado su inclusión en clínicas y hospitales.

Micropipeta

La Micropipeta es una de las herramientas más utilizadas en los laboratorios, cuya utilidad principal es la de almacenar para luego transportar, pequeñas cantidades de sustancias. Esto se lleva a cabo con el propósito de tener un control más correcto sobre el manejo de líquidos que pudieran ser peligrosos si se llegaran a utilizar bajo otros procedimientos.

Los tamaños más usuales de estos implementos, son aquellos que miden entre p20 y p1000. Por otro lado, no podemos ni debemos dejar de mencionar que las Micropipetas poseen la gran virtud de permitirnos extraer muestras de muy diversas sustancias sin tener que estar lavando constantemente el instrumento, ya que éste usa puntas estériles desechables fabricadas generalmente de un material plástico muy resistente.

Precisamente, debido a su minúsculo tamaño, las puntas de las Micropipetas están elaboradas en distintas tonalidades para su fácil identificación.

¿Cuáles son los tipos de micropipetas que existen?

Micropipetas manuales Para saber la cantidad exacta de volumen que se va extraer de una muestra, es necesario girar el botón que se encuentra en la parte superior del instrumento, con el fin de regularlo hasta que llegue a la posición deseada.

Micropipetas automáticas Funcionan exactamente igual que las que se mencionan en el párrafo anterior. Con la diferencia de que justamente en estas el procedimiento de captura del líquido se lleva a cabo de manera mecánica.

Micropipetas simples y multicanal El nombre de estos instrumentos de laboratorio está dado por el número de puntas que posee cada uno de éstos. Lógicamente, los simples únicamente son capaces de llevar una punta cada vez. En tanto que los que son multicanal, pueden contener infinidad de receptáculos (por ejemplo, ocho puntas).

Pasos a seguir en caso de que se desee utilizar una Micropipeta

- Como primer punto debemos tener en claro cuál es la medida sobre la que vamos a trabajar. Supongamos que para nuestra mesa necesitamos una Micropipeta que tenga una capacidad máxima de 1000 µl. La cantidad mínima que un utensilio como éstos puede transferir es el equivalente a un décimo, es decir, una 10ª parte de la totalidad que tiene indicada en su cuerpo.

- Siempre es conveniente tener a la mano una caja que contenga puntas estériles, ya que durante la prueba pueden presentarse ocasiones en las que se contamine la muestra con la que estamos trabajando.

- Ajusta la perilla de recolección al volumen que requieres. Si necesitas menor cantidad gírala hacia la izquierda, en caso de requerir lo contrario, hazlo hacia la derecha.

- Toma la Micropipeta con la mano que tengas más control y coloca tu dedo pulgar sobre el pistón y los otros dedos al derredor del tubo. Oprime el botón hasta que comiences a sentir una leve resistencia.

- Acto seguido, mete la punta de la Micropipeta en el recipiente en donde se encuentra el líquido que va a ser transferido. Ve soltando poco a poco el pistón, más cerciórate de que la punta continúe sumergida en la sustancia. Verifica que no se hayan formado burbujas a lo largo de este proceso, pues de lo contrario deberás repetir este paso.

- Coloca la Micropipeta en el vaso contenedor y oprime el pistón nuevamente hasta que todo el líquido sea depositado correctamente.

- Por último, deposita la punta en un cesto de basura.

Esperamos que esta información te sea de utilidad.

Pipetas


Algunos especialistas han denominado a las pipetas como dispositivos cuyo uso principal consiste en la transferencia de un volumen de líquido exacto de un recipiente a otro. La diferencia que guarda con respecto a otros instrumentos dispensadores, es que éste no está unido de ninguna forma a un vaso que a su vez le sirva de contenedor.

Las pipetas son utilizadas en miles de laboratorios alrededor del mundo, ya que ciencias tan distintas como la química y la biología requieren de mediciones precisas para el surgimiento y la creación de nuevas sustancias que ayuden a que las condiciones de vida del ser humano mejoren.

Normalmente, las graduaciones de este tipo de instrumentos oscilan entre 1 ml y 100 ml.

Entre las más utilizadas en la actualidad podemos encontrar fácilmente las siguientes:

Pipetas volumétricas Hay quienes afirman que éstas son las que brindan al usuario una mayor certidumbre, al ofrecer una medición mucho más precisa. Se caracterizan por tener en el medio un contenedor para un único volumen. A este también se le conoce comúnmente con el nombre de ampolla. Lo único que se debe hacer en estos casos es introducir la sustancia hasta que llegue a la graduación de enrase, para después continuar con el mecanismo de medición.

Los tamaños más usados, sobre todo en secundarias y preparatorias suelen ir desde 10 ml hasta 50 ml, dado que el objetivo que se busca en este tipo de prácticas escolares es que justamente los estudiantes tengan las herramientas necesarias para conocer su funcionamiento.

Pipetas graduadas Esta clase de pipetas están confeccionadas para medir cierto tipo de volúmenes intermedios, es decir, aquellos valores que se encuentren dentro del rango máximo y mínimo de su escala. Cabe mencionar que la precisión con estos instrumentos es menor que con los anteriormente mencionados.

Por cierto, las pipetas graduadas se subdividen en los siguientes grupos:

Pipetas Mohr Su rango de medición se encuentra únicamente en el cuerpo del mismo. Dejando sin ninguna numeración al extremo inferior (aquel que presenta una forma cónica).

Pipetas serológicas Se podría decir que estas claramente son los opuestos de las pipetas Mohr, ya que poseen la particularidad de tener calibrada hasta la punta.

Pipetas de soplado A estas pipetas se les conoce con el nombre de “Blow out”, pues como su nombre lo indica, luego de realizar una medición es indispensable “soplar” por uno de sus extremos para que así el líquido sobrante pueda ser desalojado de una manera adecuada y eficiente.

Existen en el mercado otros tipos distintos de pipetas, cuyo uso suele ser un tanto menos específico.

Pipetas Pasteur La mayoría de la gente también suele llamarlas como de transferencia. Vale la pena mencionar que este tipo de herramientas de laboratorio, no tienen ningún tipo de numeración, por lo que su uso es únicamente para pasar líquidos de un recipiente a otro sin que se requiera una medición exacta. Generalmente vienen acompañadas de una pequeña ampolla que hace las veces de contenedor.

Pipetas de aspiración Su llenado se realiza por medio de muy diversos sistemas de vacío en los cuales se busca recolectar cierta cantidad de líquidos.

Como puedes ver, las pipetas tienen muchos más usos de los que nos imaginamos.